Dovelas

La geometría y los elementos constitutivos de la dovela se determinan a partir de la geometría de las características del túnel. Cada túnel es único, como también lo será cada dovela y cada molde. El molde se forma en función de la geometría de la dovela, de modo que no se podrá diseñar si no es a partir de los planos del hormigón de ésta. Así, la provisión de estos planos por la oficina de ingeniería forma parte de la fase crítica en la fabricación del molde.

Composición del molde

Un molde para dovelas está compuesto por un fondo, cuatro caras y dos tapas que constituirán el encofrado de la dovela. La longitud del molde puede alcanzar varios metros según las dimensiones del anillo y la precisión necesaria es de décimas de milímetro.

Es especialmente esta gran precisión, que rara vez se encuentra en la calderería, lo que caracteriza los conocimientos de CBE. La precisión es tanto más difícil de obtener por cuanto que el conjunto de las caras es móvil para poder asegurar el desmoldado de la dovela. Se le exigirá mucho al molde para que sea capaz de realizar miles de operaciones, debiendo mantenerse la precisión del mismo durante toda su vida.

El sistema de vibración, a menudo integrado en el molde, plantea exigencias mecánicas a sus diversos elementos constitutivos. Estas exigencias requieren cálculos de resistencia de materiales sistemáticos para identificar los eventuales puntos débiles del molde.

Las ventajas de los moldes de CBE

Un diseño específico para cada proyecto

La experiencia adquirida por los equipos de CBE les ha llevado a diseñar moldes adaptados específicamente a cada proyecto de túnel. La oficina de estudios de CBE dialoga con la del cliente para poner a punto la dovela y su sistema de junta con el fin de optimizar la fabricación de ésta. El sistema de vibración, el de desencofrado, la colocación de las juntas, los sistemas de mantenimiento, los materiales utilizados, el material utilizado, etcétera, todos los elementos del molde, están diseñados para un proyecto de túnel concreto.

La falta o ausencia de diálogo entre el cliente y la oficina de estudios de CBE puede llevar a un diseño de molde no optimizado, a costes adicionales, así como a problemas de seguridad y productividad.

Los moldes de CBE favorecen la cantidad de trabajo en las instalaciones.

El diseño de los moldes de CBE también garantiza la precisión de las dovelas en el tiempo y reduce al mínimo las obras de ajuste. Un molde se utilizará cientos de veces, hasta 1.500 maniobras e incluso más en algunos proyectos. Tal grado de maniobra exigirá mucho al molde. Si éste no está bien diseñado, es probable que haya que ajustarlo a menudo para mantener el grado de precisión e incluso tendrá que rectificarse durante su vida útil, lo cual conllevará sobrecostes e incumplimiento de plazos.

La garantía del resultado

La experiencia y los conocimientos técnicos de nuestro personal, acumulados y transmitidos desde hace más de 25 años, son un aspecto clave para alcanzar la precisión requerida en la geometría de la mayoría de nuestros productos y en particular de los moldes de dovela. Las herramientas utilizadas, tal como el control láser 3D o la medida sin contacto por fotogrametría, son las mejores en tecnología de medida tridimensional y permiten reconstruir las piezas medidas en 3 dimensiones con una precisión del orden del 1/100 mm.

La seguridad de los obreros

El trabajo en la instalación de dovelas es repetitivo y requiere una atención permanente, las cargas manipuladas pesan y la obra durará varios meses. CBE da mucha importancia a la ergonomía de los puestos de trabajo en el diseño de estos moldes y a mejorar la seguridad de los trabajadores en la obra.

La reducción de los esfuerzos durante las manipulaciones

Con el fin de facilitar las operaciones de limpieza -a menudo pesadas y que hacen perder tiempo y productividad-, la calidad de fabricación de las caras de los encofrados va más allá de la calidad del estado de la superficie requerida para las dovelas. La realización de un molde de dovela requiere unos conocimientos importantes.

El objetivo es producir un molde que garantice una dovela de gran precisión, cuya resistencia mecánica le permita aguantar durante mucho tiempo. Efectivamente, el molde sufrirá fuertes tensiones. Las dos principales fuentes de tensión son, por una parte, el sistema de vibración instalado para hacer que el hormigón trepide y, por otra parte, el gran número de maniobras que deberá experimentar el molde para realizar los miles de dovelas necesarias en el túnel.


¿Un poco de técnica?